Allison un día decidió ahorrar. Ya estaba harta de estar siempre sin un duro y decidió ahorrar para pegarse un buen viaje. Su objetivo era claro, Japón. Así que reunió un poco de aquí y otro poco de allí y se fue al país nipón. Allí aprendió muchas costumbres autóctonas y se amoldo bastante bien a su tradición. Se compro un kimono, un gato de la suerte (esos que menean la pata sin parar) y se volvió a su país.Allí siguió llevando estas costumbres que aprendió pero había una cosa que nunca la explicaron. Las sombrillas son para la calle.
martes, 20 de noviembre de 2007
Allison y su sombrilla
en
9:07
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